La pareja perfecta

La pareja perfecta
A un pie de la silla presidencial

domingo, 26 de septiembre de 2010


Si pudiera encontrar entre tus ropas y las paredes blancas de tu armario

esa larga fisura por donde te me fuiste,

esa herida que atraveso el pasado y mató el devenir,

acaso no nos veriamos más desnudos que nunca?, como después de nunca,

como después del paraiso que perdimos,

y quizá podríamos nombrarnos con nuestros verdaderos nombres,

esos que solamente Dios conoce,


y descubrir los pliegues ignorados de nuestra propia historia

cubriendo las respuestas que callamos,

deshaciendo las heridas que causamos,

olvidando las palabras mal usadas,


y mostrándote el poco brillo que queda

de este mediocre y pobre fracasado,

incrustadas tal vez como iedras reciosas en el fondo del alma.